Barbara Gardner: la historia de una mujer que no tenía que triunfar.
28 de mayo de 2023
Barbara Gardner Proctor: la historia de una mujer que no tenía que triunfar - Sara Abuín blog

Barbara Gardner Proctor fue la primera mujer afroamericana en fundar su propia empresa, y es una reconocida pionera en el sector de la publicidad. Todo empezó cuando alquiló un pequeño local encima de una Pizzería Uno en Chicago. ¡Esta es su historia!

De Black Mountain al cielo

Barbara Gardner nació en 1932 y fue criada por su abuela en Black Mountain – un pequeño pueblo al oeste del estado de Carolina del Norte donde, en su momento, no había calles pavimentadas ni fácil acceso a agua corriente o electricidad. 

Las niñas negras allí sólo podíamos aspirar a ser peluqueras”.

Gardner pudo estudiar educación, psicología y sociología. Lo hizo con la intención de convertirse en profesora, pero más adelante descubriría que la docencia no era su mayor fuerte. Barbara contaba que sus propios alumnos la corregían constantemente, y todo apuntaba a que su camino en la vida debía de ser otro. 

Tampoco tuvo mucho éxito sirviendo como trabajadora social en una ONG – la ahora histórica National Urban League – ni trabajando en una oficina inmobiliaria.

Encontraba que sus sucesivos trabajos eran deprimentes y que no la llenaban del todo. Terminaba en ellos porque no tenía dinero ni un lugar a donde ir, pero lo que realmente llegaba al corazón de Barbara eran la escritura y la música Jazz: dos pasiones a las que dedicaba su tiempo libre y vida social.

Gracias a su empeño en estas pasiones, Gardner pudo perfeccionar su escritura y estilo, y sus redacciones y críticas terminaron publicándose en diversas revistas como la famosa DownBeat. Gracias a los contactos que hizo, relacionados con el mundo de la comunicación y la música, conoció a Carl Proctor: el hombre con el que más adelante se casaría y que en aquel momento era manager de Sarah Vaughan, una de las voces femeninas más influyentes de la historia del Jazz. 

Su siguiente trabajo pareció dar en el clavo por primera vez en su carrera laboral. Ya no tendría que ser profesora ni oficinista nunca más, porque fue contratada por VeeJay Records para ocuparse de publicitar la salida de los nuevos álbumes asociados al sello. Consiguió este trabajo gracias a moverse en los círculos en los que lo hacía. Pasearse frecuentemente por las tiendas de discos, sacarles conversación a los Disc-Jockeys, y trabajarse mucho sus publicaciones como freelance.

Gardner no sabía que estaba a punto de despegar para convertirse en una de las primeras mujeres afroamericanas – o mujeres a secas – en destacar en el sector de la publicidad.

“No tiene sentido. No había motivos para que yo triunfara. Ni tenía negocio, ni tenía experiencia o capital. No tenía nada además de instinto y el fuerte presentimiento de que tenía algo que decir.”

Beatlemanía y agencias de publicidad

En Vee-Jay Records, Barbara ascendió hasta convertirse en directora de la división internacional en 1960. Bajo su liderazgo en esta posición, el sello llevó a los mismísimos Beatles a EEUU por primera vez. Fueron la compañía encargada de sacar el primer material de los mismos en el país después de que Capitol Records se negara a seguirlos fuera de Reino Unido. Please Please Me, From me to You, Twist and Shout… llegaron a Estados Unidos a través de Vee-Jay y su filial Tollie Records. Barbara estuvo detrás de todo.

Capital Records retiró su negativa, y los cuatro de Liverpool cambiaron de discográfica también para EEUU, terminando así los días de Beatlemanía en la vida de Gardner. Sin embargo, su ascenso hacia el éxito era ya imparable.

Más adelante fue contratada por Post-Keyes-Gardner, y durante los 3 años que trabajó allí, ganó 21 premios.

No fue hasta 1970 que, tras trabajar descontenta en varias agencias publicitarias (Gene Taylor Associates, agencia North…), Barbara decidió montar la suya propia. La llamó “Proctor & Gardner Advertising” y fue la primera empresa fundada por una mujer afroamericana.

Tenía mucho instinto y poco cerebro. Y así es como hice las cosas. Una amiga me dejó 1.000 dólares, y alquilé un pequeño apartamento. Así es como empecé.”

Un estudio encima de Uno Pizzería & Grill

Barbara realizó un movimiento inteligente a la hora de ponerle el nombre a su compañía. Utilizó “Proctor”, su apellido de casada (aunque ya no lo estaba), para hacer creer al público que había una figura masculina involucrada. Esto, decía Gardner, facilitaba el acceso a préstamos y hacía sentir más seguros a inversores y clientes. Pero lo cierto es que allí no había ningún Proctor: sólo Barbara. 

Los primeros seis meses fueron muy duros para ella. Apenas consiguió clientes, y tuvo que vender muchas de sus posesiones para poder pagar las facturas. Pero más adelante, Proctor & Gardner Advertising triunfó, llegando a convertirse en la segunda agencia de publicidad afroamericana más grande de los Estados Unidos.

Los años pasaron para P&C, que tuvo que adaptarse constantemente a los cambios del sector entre los años 70 y 90. Con la llegada de la informática y el incipiente digital, las cosas empezaron a ponerse más difíciles. A causa de esta revolución y la recesión económica, la agencia de Barbara entró en bancarrota en el año 1995 y tuvo que cerrar sus puertas.

El legado de Barbara Gardner Proctor

Bárbara fue presidenta de la Liga Nacional de Mujeres Negras entre el 78 y el 82. Trabajó en la Asociación Nacional para el Avance las Personas de Color y en Mujeres Con Discapacidad Organizadas. Fue mencionada en discursos de gobernadores como Ronald Reagan, y está incluida en el salón de la fama de los logros de mujeres negras contra adversidades del Instituto Smithsoniano.

Y es que el legado de Gardner va mucho más allá del mundo empresarial y el sector de la publicidad. Fue una persona inspiradora especialmente para muchísimas mujeres afroamericanas y negras. Abrió un camino que ninguna había abierto antes, y estuvo involucrada en grandes avances para ellas. 

Barbara falleció el 19 de diciembre de 2018.

“Se me conoce por decir que la industria no es consciente del efecto que tiene sobre la vida de las personas. Siempre he dicho que la publicidad no refleja la vida, sino que refuerza y determina el estilo de vida.”

Si te ha interesado la historia de Barbara Gardner Proctor, aquí te dejo un artículo sobre otra mujer muy inspiradora!

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"Las historias no son verdades, pero son realidades. Las historias son útiles. La gente que no tiene historias no vive bien en el mundo. Y las historias son como el agua: cambian su forma, pero siempre encuentran la manera de fluir hacia adelante. Cuando las compartimos, también aprendemos a ser humanos unos con otros."

- Ursula K. Le Guin

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@sarabuin_

Soy fan de Taylor Swift, escribo un blog, y tengo un podcast (todas las pistas apuntan a lo mismo: soy millennial)

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