Saber cómo redactar bien es una habilidad mucho más necesaria de lo que en principio puede parecer. Pertenezcamos al sector al que pertenezcamos, o estudiemos lo que estudiemos, saber estructurar un texto y lograr que éste comunique lo que queremos de forma eficaz es casi imprescindible a la hora de exhibir competencia y responder a las demandas del mundo laboral, académico, etc.
Cómo redactar bien: mis consejos para escribir mejores textos.
1 – Planifica y estructura tu redacción.
Nunca empieces a redactar sin haber planificado primero las ideas que vas a tratar y la estructura que seguirás para expresarlas. Haz un pequeño esquema o índice de los temas y subtemas que quieres tocar, y ordena los apartados de modo que siempre sigas argumentaciones coherentes y desarrollos lógicos.
Una vez que tengas esta planificación terminada, ya puedes empezar a redactar cada apartado.
2 – Escribe sencillo.
Evita enredarte con oraciones excesivamente largas llenas de incisos y subordinadas encadenadas. Perderás el hilo y será más probable que cometas errores.
Facilita la lectura utilizando frases cortas para expresar ideas claras, especialmente si la redacción no es tu mejor habilidad.
Estos son algunos consejos que te ayudarán en este sentido, basados en los errores que suelo detectar en las malas redacciones:
- No abuses de la voz pasiva. En lugar de escribir “el desarrollo de la estrategia es realizado por el equipo”, puedes escribir “el equipo desarrolla la estrategia”.
- Evita palabras innecesarias. No es necesario escribir “llevar a cabo la implementación” cuando puedes escribir “implementar”.
- Huye de la adjetivación excesiva. En lugar de escribir “realizó una magnífica y excelente presentación”, puedes optar por “hizo una presentación sobresaliente”.
3 – Presta atención a la sintaxis.
No pierdas cuenta de cuál es el sujeto de cada oración e identifica el verbo principal para evitar inconsistencias. Si no lo haces, podrías cometer algún despiste. (¡El análisis sintáctico sí que servía para algo!)
- Un truco muy fácil para vigilar la sintaxis es reducir al mínimo las oraciones.
“El elenco completo de actores que formaron parte del reparto de la película, galardonada con más de cinco premios durante la ceremonia del pasado martes, habló maravillas del director y de su capacidad para empatizar con los personajes.”
Si reducimos esta frase al mínimo, vendría a decir que:
“El elenco habló maravillas del director.”
Al hacer esta reducción, dejando a un lado la información secundaria, ya sabemos que el verbo principal es “habló” y que el sujeto es “el elenco”. Si al reducir nos encontramos algo que no concuerda en persona, número o género, es que hemos cometido un error.
4 – Una buena redacción no está en elegir las mejores palabras, sino en utilizar las palabras de la mejor forma posible.
Un error muy extendido es la creencia de que utilizando palabras grandilocuentes y complicadas estaremos dándole “estilo” y “altura” a nuestro texto.
Es mentira.
No por decir “realizar” en lugar de “hacer” nuestro texto va a ser mejor. No te preocupes por encontrar sinónimos imposibles que te harán sonar rimbombante y utiliza sabiamente las palabras que ya conoces.
Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán con el ritmo y la cadencia:
- Divide tu texto en párrafos. ¡El punto y aparte es un inventazo! Permite que el texto “respire”, facilita la lectura y ayuda a estructurar la información.
- Intercala oraciones de diferentes longitudes. Busca que no todas tus oraciones tengan la misma longitud. Intercala frases más largas y más cortas para un efecto “musical”.
- Lee tu texto en alto. Al leerlo en alto, como si fueras a exponerlo para un público, en seguida te darás cuenta de qué frases son prácticamente impronunciables y qué aspectos debes mejorar.
Aprende a estructurar las palabras dentro de cada oración, cada oración dentro de cada párrafo, y cada párrafo dentro de cada texto. Éste será el quid de la cuestión. Incluso en textos académicos y formales que requieren lenguaje técnico, el lector siempre agradecerá la sencillez en las estructuras y la claridad en las explicaciones.
5 – Y por supuesto, para redactar bien: lee y escribe a menudo.
De nada sirven los consejos si no los pones en práctica. Así que coge papel y boli (o ponte a aporrear el teclado), y prueba suerte. Tu redacción irá mejorando con el tiempo si practicas constantemente y eres capaz de aprender de tus errores.
Lee redacciones de otras personas para tomar nota de cómo lo hacen y aprende de los mejores.
No hacen falta ni poemas ni rosas.
Recuerda que para saber redactar bien no es necesario estar ligado al poético mundo de la creatividad. No necesitas ser literario, ni metafórico, ni abusar de las licencias para que tu texto sea perfectamente funcional, esté bien armado y sea consistente.
No te frustres pensando que tienes que encontrar figuras, formas o referencias ingeniosas para decir las cosas. Apuesta por lo seguro y tu texto triunfará.
¡Y deja el hipérbaton para el libro de literatura!
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