No. Lo que dice Llados no tiene sentido «en el fondo».
24 de abril de 2024
Llados

Me he sumergido de lleno en los mensajes “motivadores” de Llados, llenos de perlas relucientes y caramelos sabrosos, para ver si es verdad eso que dicen de que su mensaje tiene sentido “en el fondo”. Pero lo cierto es que ni apartando todas las capas, y ni con una exploración de su contenido más allá de lo superficial, he sido capaz de dejar escapar las contradicciones y riesgos fundamentales que plantea su “filosofía de vida”. 

Todo lo contrario: al estudiarlo “en el fondo” tiene todavía menos sentido para mí que al pasar sobre ello de forma superficial.

Y esto, como soy una persona de naturaleza pedante, exige un examen crítico en detalle.

[Todo lo que he escrito es demasiado largo como para una entrada de blog, así que a continuación he intentado resumir Y condensar lo máximo posible todos mis puntos.]

Escapar al sistema.

[1] Creo que “escapar al sistema” no es más que una fantasía, pues el sistema difícilmente se puede escapar una vez que ya has nacido y te has desarrollado en él.

En base a mis definiciones de «sistema» y de «escapar» (que por otra parte son conceptos lo suficientemente abstractos como para enturbiar un argumento que, ya de por sí, está poco elaborado), desconfío de cualquier persona que me quiera vender esta idea.

Me resulta incoherente que se me «haga llegar» el ensueño de escapar del sistema a través de una estructura de negocio enmarcada en la economía, en la marca personal, en el contenido digital, en el mercado de bienes y servicios, y en tantas otras disposiciones que en definitiva, para mí, conforman el sistema.

[2] Según la propia mentalidad de Llados, pensar que estoy «atrapado en el sistema» (si quiero escapar, será que estoy atrapado) es una mentalidad potencialmente negativa para mí. Llados considera que soy yo misma la que creo mi realidad en mi mente, y en este caso yo estaría creando una realidad en la que “escapo” de algo en lo que estoy “atrapada”. ¿No sería más positivo para mí crear una realidad en la que el sistema no me atrapa en ningún caso?

«No necesito escapar de ningún sistema, porque el sistema funciona bien para mí». Por ejemplo.

[3] Llados propone una estructura jerárquica en la que unos están «por encima de otros». De algún modo, las personas que tienen «lo que yo quiero conseguir«, están «por encima de mí», y son éstas las únicas personas cuyos consejos debo escuchar.

  • Primero: esta estructura se parece mucho a un sistema. ¿Por qué lo organizo así? ¿Qué es aquello que hay «arriba»?
  • Segundo: Según la Ley de la Atracción (de la que Llados es creyente), yo soy un ser abundante que no tiene carencias ni profundos anhelos. ¿Por qué «aspiro» a algo, entonces? ¿Por qué quiero ir hacia donde está la persona que «está por encima»? De nuevo: ¿qué es lo que tiene esta persona y por qué yo carezco de ello? ¿Dinero? ¿Moral? ¿Felicidad?

[4] Bajo mi punto de vista, el esquema empresarial de Llados se acerca peligrosamente a la estafa piramidal por diversos motivos (como la fuente principal de ingresos o la forma de adquisición de participantes), y los únicos productos o servicios genuinos que encuentro alrededor de su negocio son el entrenamiento personalizado o la nutrición.

Por otra parte, no parece que Llados quiera deshacerse de las etiquetas de «mentor» o «salvador». De hecho, él mismo asegura considerarse «la voz de tu conciencia» o «la voz de Dios». No pretende que sus alumnos dejen de llamarle de estas formas, con lo que parece que podríamos concluir que realmente se considera sumido en una suerte de «iluminación».

El trabajo dignifica. La ética del esfuerzo.

[5] La idea de que “el trabajo dignifica” no sólo encaja perfectamente con muchos mensajes de nuestro sistema económico y político, sino también con varias religiones. ¿Por qué soy “mejor” si trabajo que si descanso? ¿Por qué soy mejor si me esfuerzo que si no lo hago? Esta creencia no va más allá de idearios (y no digo que no sea legítimo tenerlos).

Los discursos que pretenden acercar al hombre a la «dignidad» a través de «mentalidades» o decisiones que les hacen “elevarse” y ser “más decentes”, o estar “más en contacto con un camino divino”, son discursos necesariamente morales (pero no necesariamente éticos, y por lo tanto, no necesariamente auto-reflexivos)

[6] En un vídeo, Llados dice algo parecido a lo siguiente: “yo me puedo permitir comerme una pizza porque estoy fuerte y sano, madrugo todos los días y voy al gimnasio, pero tú no puedes comerte una pizza porque estás gordo, no trabajas, etc”. Esto es incoherente con respecto al resto de su discurso, pues lo que está diciendo es que si uno es trabajador y está en forma físicamente, puede permitirse fallar, descansar, acceder a un placer inmediato, etc.

Esto va en contra del resto de su filosofía, en la que independientemente de los resultados yo debo comportarme siempre igual. ¿En qué casos exactamente está más permitido «fallar”? ¿A partir de qué masa muscular se derrite o se «ablanda» la ética del trabajo? 

El tobogán resbaladizo de la Ley de la Atracción y la espiritualidad caótica.

[7] La Ley de la Atracción, en la que Llados dice creer, me resulta confusa. E incluso si es cierta, no entiendo por qué es relevante. Si yo soy abundante, si yo no tengo carencias, si mi vida es perfecta, y así como son las cosas es como deben ser, ¿por qué es importante o relevante para mí atraer cosas o atraer una vida que no es la vida que ya tengo? ¿y qué importa si la atraigo o no?

[8] Después de atraer algo, no me sentiré “mejor” por haberlo atraído, pues si yo me sintiese “mejor” o “más completa” o “más satisfecha” que antes, significaría que yo deseaba aquello desde el principio, que yo lo necesitaba por algún motivo, lo supiese o no, y el universo no me lo debería haber dado en primer lugar. Así que «atraer algo» no sólo es irrelevante, sino que tampoco debe de ser satisfactorio ni sinónimo de crecimiento personal (además, ¿por qué querría yo crecer?)

[9] Creo que Llados podría estar aprovechándose del “deseo de alcanzar algo” de los demás para vender sus cursos y mentorías. Y según la Ley de la Atracción, esto le convierte potencialmente en una estafa. Cuando alguien compra el prometedor curso de Llados (que dice que le enseñará a “convertirse en algo” o a “generar algo”), esta persona estaría, de algún modo, tomando una decisión con la intención de perseguir una vida o una identidad deseada (y por tanto, supuestamente, no atraerá ninguna de estas cosas).

[10] No es lo mismo «no querer perseguir el dinero» que «no querer dinero». Querer creer en la idea de que el dinero “llegará a ti” o que «lo atraerás» es una forma de anhelarlo. Nadie te obliga a creer en esto, y además debería ser irrelevante si te llega o no.

  • Si deseas dinero, no lo atraerás (pues estarás en una energía de necesidad y carencia).
  • Si rechazas el dinero, no lo atraerás (pues tus creencias limitantes y prejuicios lo estarán alejando de ti).
  • Si el dinero te es indiferente, no importará si lo atraes o no (pues tú ya eres un ser abundante y atraer dinero será completamente irrelevante en tu vida).

¿Hay alguna opción además de estas tres? ¿Se puede desear o anhelar sin sentir necesidad o carencia? Es discutible y todavía se escribe sobre ello.

[11] Que tu objetivo para trabajar no sea el dinero TAMPOCO es relevante para la Ley de la Atracción. Siempre que trabajes con un objetivo, incluso aunque este objetivo sea crecer personalmente, estar saludable, o ser tu mejor versión, “perseguirlo” será negativo. Teóricamente, tú nunca estarás saludable si siempre persigues estar saludable. Tú no serás tu mejor versión si siempre persigues serlo. Porque el hecho de perseguirlo contantemente (en el caso de Llados de forma que roza ligeramente la obsesión, bajo mi punto de vista), no será más que un lastre en tu camino.

Además, según la Ley de la Atracción, ¿tu mejor versión no debería ser la que ya eres? ¿Hagas lo que hagas? ¿Trabajes o descanses? ¿Madrugues o no madrugues? Y si no es así, ¿Qué versión es la mejor? ¿Quién lo dice? ¿Por qué debes querer ser esto? ¿Por qué motivo tomas cada decisión? ¿Por qué la «mejor versión» de ti mismo es la versión más saludable, y no cualquier otra?

[12] ¿Por qué quiere Llados «ayudar a los demás», si los demás no necesitan ninguna ayuda, ya están en su mejor versión, sus vidas son perfectas y abundantes, y tienen exactamente lo que han de tener?

En algunos vídeos dice que no existe el azar ni la suerte, que nada pertenece al libre albedrío y todo sucede por algo. Pero en el vídeo siguiente está dándote consejos sobre cómo conseguir lo que deseas. ¿Qué importan estos consejos? ¿De qué me sirve creer que funcionarán, o que yo puedo cambiar mi destino, si no es cierto? ¿Si de todos modos lo que me sucederá será lo que «me tenía que suceder»?

Perseguir la salud no será lo que me lleve a la salud, sino el hecho de que la salud esté «escrita» en mi destino. Y si es así, da igual si voy al gimnasio o no, si bebo alcohol o no.

Si puedo cambiar lo que está escrito, entonces tan escrito no está.

[13] Llados se considera creyente, y en concreto Cristiano. Habla de Dios y de Jesucristo, pero no se adhiere a ninguna religión cristiana en concreto (aunque podría argumentarse que sus ideas podrían tener tintes protestantes). Parece que vive según su propia interpretación de lo que es Dios y de lo que es Jesucristo, lo cual está muy bien pero también es algo muy íntimo y personal, poco específico, y poco universalizable como para considerarlo parte de una filosofía de vida “definitiva”, etc.

Malas compañías y aislamiento.

[14] Necesitar alejarme de las personas que no toman, según mis ideas, “buenas decisiones vitales” para «no contagiarme de ellos», no es más que un signo de debilidad (y aunque no creo que la debilidad sea necesariamente negativa, me parece que no encaja demasiado bien con nada de lo que Llados propone). ¿No sería más adecuado instar a los adultos a fortalecer su mentalidad lo suficiente como para tomar sus propias decisiones más allá de las «influencias» de sus compañías, sin que sea necesario que se aíslen de los demás?

[15] Si me aíslo y nunca me “empapo” de la influencia de otros (lo cual considero necesario, especialmente en la etapa inmadura), tampoco seré nunca demasiado consciente de cuándo, cuánto y cómo me están influyendo. Y por lo tanto nunca sabré impedir que lo hagan si en algún momento llega a ocurrir y quiero evitarlo, ni sabré diferenciar cuáles son para mí las buenas influencias o las malas. (Dejar que Llados me dicte quienes son las malas influencias y quienes son las buenas influencias – sin haberlo comprobado/estudiado por mí mismo – sería estar dejándome llevar por las influencias de Llados, y esto no parece muy diferente.) Además de que creo que, si no me obsesiono con ninguna moral concreta (ni siquiera a la de Llados), lo que creo que está bien o mal puede cambiar con el tiempo.

[16] No entiendo por qué me debería importar que otras personas de mi entorno sean “inútiles” para alguna cosa, no tomen las decisiones que yo tomaría, no tengan mis mismos valores, o no estén alineadas con mis objetivos (aunque yo no debería tener ningún objetivo porque mi vida es perfecta y soy abundante). No sé por qué debería alejarme de ellos por estos motivos, ni por qué podría dejar de respetarlos o de quererlos. No siento que ninguna de estas cosas me haga daño (en todo caso el daño me lo haría yo misma al ofenderme, cerrarme o alejarme) o sea negativa para mi vida.

Señales de arrogancia e ignorancia.

[17] El personaje de Llados está muy seguro de lo que dice, no tiene ninguna duda, y no se plantea que pueda estar equivocado, que su visión pueda ser sesgada o incompleta, o que esté cometiendo algún error. (Sí que habla de haberse equivocado en el pasado, pero no habla de poder equivocarse actualmente. Al revés, como vimos antes, presume de estar «iluminado». Esto no me tiene mucho sentido porque si sabe que ya se equivocó en el pasado, debería saber que también es posible que se esté equivocando ahora) Sin embargo es igualmente vehemente y firme en todos sus argumentos, sin disclaimers, matices, o descargos de responsabilidad.

[18] Su mensaje está plagado de blancos y negros por todas partes (perdedores y ganadores, estar por encima y estar por debajo, el bien y el mal, fracasados y exitosos, estar fuera o estar dentro, ser útil o ser inútil). Esta constante fantasía dicotómica es simplista, genérica, superficial, poco profunda, etc. y dudo de cualquier discurso con estas características porque está demostrado que puede llevar a extremismos políticos o religiosos, radicalización, paranoia, reducciones al absurdo, etc.

[19] El personaje de Llados se considera «más inteligente que cualquier persona que hable español». Que se considere más inteligente que otros no significa que no lo sea, pero sí que significa que es vanidoso con respecto a sus capacidades, y por lo tanto, probablemente, es menos inteligente de lo que piensa (lo cual querría decir que, de hecho, existen hispanohablantes que son más inteligentes que él).

Esta estadística sale del estudio Dunning-Krugger, por la que las personas que más capacitadas creen estar para una tarea son las estadísticamente menos capacitadas para esa tarea. Ya hablé de ello en mi entrada sobre el Terraplanismo.

[20] En general, parece que Llados asegura conocer “la verdad” o “las respuestas” a preguntas universales de la Humanidad que, considero, no son fácilmente resolubles por la intuición de un individuo humano y sobre las que todavía caben muchas más preguntas. Para mí esta falta de consciencia (o simplemente falta de constatación) con respecto a lo inabarcable del conocimiento o con respecto a dónde se sitúan sus capacidades intelectuales es otro posible signo de ignorancia.

En conclusión:

Considero que el mensaje de Llados en general es caótico, tiene cierto espíritu propagandístico, está demasiado abierto a la interpretación, abusa de las palabras abstractas (lo que le permite ser muy vago y así poder cambiar o reformular su argumentario e improvisar dependiendo de lo que pida la réplica o la crítica), está poco elaborado, y personalmente no encuentro ninguna necesidad o motivo para la extensión de (o la adhesión a) sus ideas.

Por otro lado, considero que es un discurso irresponsable e infantil (supongo que va de la mano), en el que se busca culpables y enemigos poco claros («el sistema te quiere gordo y pobre») para justificar las decisiones de uno, legitimando así una especie de «rebeldía del pensamiento» que te llevará al «éxito» o en el mejor de los casos te «hará libre» (¿libre de qué? ¿libre con respecto a qué atadura?). Y de todos modos daría igual, porque las ataduras las estaría creando yo en mi mente.

Lo único que he conseguido con el análisis en detalle de su mensaje ha sido revelarme una serie de contradicciones y problemas fundamentales que, para mí, socavan su “sabiduría”.

Personalmente, su discurso no me resulta motivador ni inspirador, sino todo lo contrario. No sólo no me da ninguna esperanza ni ninguna respuesta, sino que hace que me preocupe el futuro colectivo (por algunos temas que encontré potencialmente peligrosos o infantiles) 

Podría encontrarle algún aspecto positivo, como la promoción de buenos hábitos de salud, pero para acceder a esta información no necesito todo el mensaje construido alrededor (espiritual, abstracto, moralista, propagandístico etc). Puedo encontrar información sobre buenos hábitos de salud mucho más fiable (en el sentido de que tengo más claros sus criterios de verdad, sus marcos, métodos y fuentes) y mucho más completa(en el sentido de que es menos vaga y más detallada) en otros lugares de Internet. Los consejos de salud establecidos como «verdaderos» (hasta que se demuestre lo contrario) están basados en estudios científicos, con lo que puedo deducir que serán las fuentes científicas en torno a la salud las que me podrán acercar «lo máximo posible» al mejor consejo.

Además, soy incapaz de ignorar que su esquema de negocio está cerca de la estafa, lo que me hace añadir una capa de dudas sobre la ética tras su «moralidad» o su verdadero objetivo.

En última instancia, me gustaría que esta entrada destacase, estés de acuerdo conmigo o no, la importancia de abordar este tipo de mensajes con escepticismo.

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Hay espacio para dejar un comentario más abajo. Si quieres añadir o compartir algo acerca de lo que he escrito, puedes referirte al párrafo mediante el número [#] que le he puesto delante, y así será más fácil de encontrar para mí (me duele la cabeza). ¡Gracias por leer!

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- Ursula K. Le Guin

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@sarabuin_

Soy fan de Taylor Swift, escribo un blog, y tengo un podcast (todas las pistas apuntan a lo mismo: soy millennial)

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