Entro tarde al directo de La Velada del Año 2 y me encuentro una especie de Super Bowl española ambientada en 2056. Siento que estoy bajo el efecto de las drogas. Más de diez mil personas exhibiendo banderas de diversos países hispanohablantes alrededor de un cuadrilátero patrocinado por Grefusa. También es como Eurovisión, con la diferencia de que rezuma testosterona cual ambientador de pino. Los comentaristas están sentados en una mesa que gira sobre sí misma en plan como los sillones de La Voz.
Falta Melendi, pero visto lo visto, a lo mejor aparece también.
De pronto está actuando Duki, porque resulta que también hay intermedios musicales. Un poco de publi de Telepizza por aquí y por allá, dos por uno, código de descuento, vibes de Black Mirror, y las presentadoras vestidas de rojo y de amarillo, que honestamente es la peor combinación de colores posible con perdón de España y de Colacao.

La cosa va de pegarse
La primera batalla que tengo el placer de presenciar es la de Momo VS Viruzz, que son dos personas que no conozco. A Momo por algún motivo le presenta el mismo Duki, que vuelve a salir al escenario entre aplausos y la épica de todo un show. Llegados a este punto estoy tan impresionada que lo compro todo.
¿Un micrófono con alas? Take my money.
Todo tiene un planteamiento mucho menos irónico del que me imaginaba, quizá porque no vi la velada del año pasado y toda esta seriedad rigurosa me pilla por sorpresa. Los contrincantes salen rodeados de técnicos y entrenadores de renombre, médicos, y todo un equipo que conforma «la esquina». Protectores para los dientes, meses de preparación y todo eso. Incluso hay un árbitro con cara de pocos amigos, aunque la camisa de El Pozo que lleva le resta seriedad, no te voy a engañar. En realidad no sé si es un árbitro. No tengo ni idea de boxeo y no tengo pensado informarme.
Me cago en mi vida, estoy fuera.
Todavía estoy dándole vueltas a lo del micrófono con alas cuando a Momo le empieza a sangrar la nariz después de una tremenda galleta en la cara. ¿No lo has visto? Tranqui, hay repetición a cámara lenta por cortesía de Samsung. El tío me recuerda a Howard Wolowitz pero creo que es cosa mía. Hace tiempo que no sé qué estoy viendo pero desde luego es mejor que una carrera de canicas.
El hombre sangra tanto que el presunto árbitro decide parar el combate a 50 segundos de que termine y Viruzz resulta ganador. Dice que lo considera una victoria colectiva y se lo dedica a su difunta abuela. Mucho sudor, mucha testosterona, pero al final se le saltan las lágrimas por su abuelita. Precioso. Un aplauso y un momento para beber Pepsi Max. ¡Refrescante, sabrosa, y fabricada con plástico reciclado!

Pausa para ir al baño
Otro intermedio musical, esta vez de la mano de Quevedo, que no sé quién es, pero dice que lo vamos a romper. Con todo el respeto, aprovecho la pausa para ir al baño y hacerme un Colacao.
(En realidad no es Colacao, es cacao de marca blanca porque cuesta dos euros menos. Una tiene que llegar a fin de mes con pequeños gestos como por ejemplo ahorrar en cacao soluble o quedarse en casa un sábado por la noche para ver LA VELADA DEL AÑO en lugar de salir con sus amigos. Detalles.)
En fin, me vuelvo al sofá.
Has perdido facultades, mi amor
En un intento desesperado de las presentadoras por ganar tiempo y mantener vivo el hype, llaman a Auronplay al escenario. Es la primera vez que veo a esta persona de cintura para abajo. Parece que es bajito pero quizá sólo es un efecto óptico, como la mayoría de veces en las que un hombre parece bajito. Es por el calzado o lo que sea, claro. Hace un wild guess sobre el posible ganador, pero la verdad es que hace tiempo que he dejado de escucharle porque me acabo de enterar de que uno de los contrincantes en el siguiente combate es Luzu.
¿Luzu?
Pero ¿en qué año estamos? ¿Qué está pasando? ¿Cuál es el origen del universo @stephenhawking?

Me entero de que el hombre se lo ha tomado bien en serio, que se ha mudado a España y a cambiado toda su vida con la intención de centrarse, entregarse, sacrificarse para esto. Entrenar, prepararse, darlo todo. No sé si me resulta confuso porque soy una boomer o porque soy ese tipo de chica que es exactamente como el resto de chicas. Badún tss.
¿Al otro lado? Lolito, que tampoco sé quién es. Al principio pensaba que decían NOLITO y ya estaba a punto de llamar por teléfono al Consejo Superior de Investigaciones del Ministerio. Pero no.
Tampoco soy el tipo de persona que fuese a ser capaz de exigir respuestas al Gobierno, y menos por teléfono.
Sale Luzu. Parece un malo de Star Wars pero se quita la capucha y es el majete de siempre. Está más blanco que una luz encendida y parece que lleva encerrado tres años entrenando y a base de comida vegetariana y muy poca agua. Su entrenador se parece a Joe Manganiello, y si supieras quién es Joe Manganiello estarías completamente de acuerdo conmigo.
No han llegado ni a la mitad del combate cuando Luzu empieza a tambalearse y a poner caras extrañas. Yo lo achaco a que tiene 35 tacos, le acaban de propinar cuatro golpes seguidos en la cabeza, y está viendo estrellitas mientras se replantea el sentido de su vida, pero parece ser que es por una lesión que ya viene de más atrás. No estoy puesta en el lore, maldita sea.
Los médicos le desaconsejan continuar y badabúm: gana Nolito porque Luzu abandona.
Lolito.
Si te digo la verdad, en este momento me encuentro totalmente invested y no puedo entender lo mucho que lo estoy viviendo. Me he emocionado un poco cuando han empezado a corear su nombre. ¿Soy ya un hombre heterosexual? ¿Es esto lo que se siente?
Es broma, venga.
Bizarrap session: la velada del año 2 edition
Jamás pensé que iba a vivir toda esta secuencia de eventos fantasiosos en tan poco tiempo. Todo en directo. ¡Ahora un nuevo intermedio musical con BZRP!
El chico (o lo que sea) pone Nathy Peluso. Y digo que la pone porque está tocando unos teclados pero no estoy segura de que esté tocando nada de verdad. Su puesto de DJ está en llamas.
De pronto no me coincide la imagen con el sonido y se me para el directo. ¿He pagado la factura de Internet? ¿A qué día estamos?

Bueno.
Llaman a subir al escenario a El Rubius, que es una persona que por lo visto sigue existiendo. Ha venido desde Andorra hasta Badalona en tren seguramente. Dice que es fan de Bustamente y arranca al público a cantar dos hombres y un destino. El tío es rubio, pero rubio en plan agua oxigenada. No sé cuándo ha pasado eso pero todo añade a la fantasía. ¡Tiene 32 años y va de chándal! Dice que es otaku. ¿Es normal si tengo vergüenza? Supongo que es porque veo algo en él que también odio en mí misma.
En fin, vamos a por la última batalla, que es a lo que todos hemos venido.
Bustamente VS EL OTRO
Bustamente VS Mr Jagger: una batalla más surrealista que La Persistencia de la Memoria de Dalí.
Parece ser que a Mr Jagger le llaman «la princesa de Internet», pero yo creo que podríamos ponernos de acuerdo para llamarle «el coletas» ya que Pablo Iglesias se ha bajado del carro. ¿Me parece que el tío tiene tatuada una aspiradora en la espalda? No sé si lo he visto bien, estoy confundida y creo que tengo que separarme un rato de la pantalla pero ya es demasiado tarde para eso.
Ahora sale Bustamante. Suena su propia música de fondo. Se da un baño de masas. Pienso que me haría mucha más gracia si batallase contra David Bisbal.
Oye, que esta persona tiene 40 años. ¿Qué hacéis pegando a un señor? Por el amor de Dios.
O por el amor de esa mujer o por lo que sea.

Se cuela un espontáneo en el cuadrilátero. Digo yo que por muy fan de Bustamante que seas, me parece que igual un torneo de boxeo amateur no es el mejor sitio para colarte por sorpresa porque lo mismo te propinan un puñetazo por sorpresa también.
En fin, el espontáneo a su sitio.
Empiezan a pegarse. Jagger entra tan fuerte que con el primer golpe ya da la impresión de que Bustamante está mareado y quiere irse a dormir. El pijama y a la cama, como le dijo Chuty a Blon. Va. Claramente David está agotado y no descarto que se le haya caído un diente.
De hecho mientras escribo esto el hombre ya está abandonando por nocaut. Bastante has hecho, compañero.
Mr Jagger celebra la victoria y dice un par de cosas que no entiendo porque claramente no pertenecemos al mismo planeta.
Termina la velada del año 2
Unas palabras de «el jefe» (así le llaman, por lo que sea) para terminar la velada y cerrar el espectáculo. Parece ser que se ha batido un récord en la historia de la plataforma, e Ibai se lo dedica a toda la comunidad hispanohablante. Más de tres millones de personas han estado viendo esta movida desde casa.
Empiezan a corear que han hecho historia.
¿Sus últimas palabras? «Chao«
Él es un hombre sencillo.
SHAMELES SELF-PROMOTION
Venga. Aquí os dejo MI PROPIA veladita del año en la ciudad, en la que hay batallas tan extrañas como David Suarez VS Roberto Leal o Ester Expósito VS Elon Musk. Menos épica, más esquizofrénica, y sin pausas musicales. Pero al menos salgo yo.
Hala, que os den.